Reproducimos el mensaje que transmitió la socia de MIESES y Presidenta del X CONGRESO INTERNACIONAL Y X NACIONAL DE ENFERMERIA Y SALUD, Mª Carmen Torres Gámez en el acto de clausura del mismo y que se celebró en Barcelona (COIB) los días 1 y 2 de octubre de 2026.
“Llegamos al final de estas dos intensas jornadas y lo hacemos con la satisfacción de haber cumplido el propósito que nos trajo hasta aquí: encontrarnos, compartir, reflexionar y seguir construyendo, juntos, una enfermería más fuerte, visible y con mayor impacto social.
Durante estos días hemos hablado de innovación y nuevas tecnologías, de inteligencia artificial al servicio de las personas, de salud mental y bienestar profesional, de gestión como motor de cambio, de formación para transformar, de investigación que genera conocimiento y de sostenibilidad en el cuidado desde una visión One Health.
Hemos escuchado voces expertas, compartido experiencias, conocido proyectos y, sobre todo, hemos vuelto a comprobar algo que para mí es esencial: cada persona cuenta.
Y precisamente por eso, antes de terminar, me gustaría contaros una historia muy sencilla.
Cuentan que, en un pequeño pueblo, había un puente de madera que unía las dos orillas de un río. Durante años todos lo habían cruzado: para ir a trabajar, para visitar a la familia, para llevar comida, para encontrarse con los demás. Un día, después de una gran tormenta, el puente quedó muy dañado. Nadie en el pueblo tenía por sí solo los materiales, el tiempo o la fuerza suficiente para reconstruirlo. Pero una persona llevó una tabla. Otra apareció con unos clavos. Otra trajo una cuerda. Alguien puso sus herramientas. Otro simplemente se quedó ayudando a quien tenía al lado. Hubo quien sabía construir y quien no sabía absolutamente nada, pero preguntó: “¿Qué puedo hacer? Y así, poco a poco, aquel puente volvió a levantarse.
Cuando terminaron, ninguno podía decir: “Este puente lo he hecho yo”. Pero todos podían decir: “Yo también formo parte de este puente”.
Creo que este Congreso tiene mucho de ese puente. Nació con la voluntad de dar un nuevo impulso a la enfermería y, muy especialmente, de abrir espacio a los profesionales más jóvenes: para que participen, para que propongan, para que se equivoquen, aprendan y, sobre todo, para que sepan que su voz también importa.
Porque una profesión no avanza únicamente gracias a grandes nombres o grandes proyectos. Avanza cuando cada uno aporta lo que puede y cuando somos capaces de entender que el éxito nunca es individual: el éxito lo construye el grupo.
Necesitamos conocimiento, investigación, liderazgo y gestión. Pero también necesitamos algo mucho más sencillo y, a veces, mucho más difícil: ser generosos, tener propósito y mirar a la persona que tenemos al lado para preguntarnos qué podemos hacer por ella.
Y en eso, permitidme que lo diga, tenemos muchísima suerte por ser enfermeras y enfermeros. Nuestra profesión nos permite comprobar cada día que los pequeños actos tienen consecuencias enormes. A veces será una técnica bien hecha. Otras, una explicación que tranquiliza. Una llamada. Una mano. Cinco minutos más. Una palabra en el momento adecuado. Gestos que quizá para nosotros forman parte de un día cualquiera, pero que para otra persona pueden cambiar completamente ese día.
Y la vida, de alguna manera, nos devuelve esos gestos. Nos los devuelve en forma de satisfacción, alegría, vínculos y sentido. Y eso es un auténtico regalo.
Por eso me gustaría que, al marcharnos hoy, no nos llevemos únicamente conocimientos o contactos. Ojalá nos llevemos también la certeza de que somos necesarios unos para otros; de que cada aportación cuenta y de que, cuando trabajamos unidos, somos capaces de transformar realidades.
A los que lleváis muchos años en la profesión, gracias por abrir camino y compartir vuestra experiencia. Y a quienes empezáis, a quienes sois más jóvenes o todavía estáis buscando vuestro lugar: participad, preguntad, proponed, atreveos y no penséis nunca que vuestra aportación es demasiado pequeña. Quizá solo sea una tabla, un clavo o una cuerda. Pero puede ser exactamente la pieza que el puente necesitaba.
Quiero terminar dando las gracias a todas las personas que han hecho posible este Congreso: comités, ponentes, moderadores, colaboradores, patrocinadores, organización y, por supuesto, a todos vosotros por estar aquí, participar y darle verdadero sentido a estos dos días.
Sigamos innovando para cuidar. Sigamos formando para transformar.
Y, sobre todo, sigamos construyendo juntos.
Muchas gracias a todas y a todos.
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