Entrevista realizada a Carola Morató por Risk XXI Prl & Services

 

¿Quién es Carola Morató?

Carola Morató ha trabajado durante más de 20 años en comunicación y márketing de organizaciones sin dejar de formarse constantemente en campos más humanísticos. De ahí nace en 2016 la consultora AdnDeMarca, donde asesora y acompaña a las organizaciones a ponerse en valor.

Cree en la necesaria alienación de valores entre las organizaciones y su equipo, y en la definición y comunicación coherente de la cultura corporativa. Todo ello con el fín de facilitar las relaciones y productividad en la empresa.

Actualmente combina su trabajo de consultoría estratégica con la formación en personal branding y experiencia de empleado en diferentes escuelas de negocio y centros de formación.

Employee Experience y Gestión del Talento digital en UAB, Máster en Employer Branding por EB College de Australia, Máster en Dirección de Comunicación Corporativa en EAE, Experto RSC (Observatorio RSC), Comunicación Integral (ICOMI) en Universitat Abat Oliva. Coach ejecutiva certificada ICF. MBSR Mindfulness en Universitat de Barcelona.

Brevemente ¿Qué es AdnDeMarca?

AdnDeMarca (www.adndemarca.com) es una consultora que tiene como foco principal ayudar a las empresas a mejorar el compromiso mutuo entre éstas y el equipo humano que las integran mejorando la experiencia del colaborador interno (empleado).

El ADN de una empresa son las personas que la conforman , y por ello es indispensable contar con un equipo que sienta la camiseta del proyecto y que puedan llegar a ser prescriptoras tanto de nuestro producto final, como de nuestra empresa como lugar de trabajo para atraer futuro talento.

Cuando nuestro equipo humano trabaja con nosotros no solamente por el sueldo, sino que elije trabajar en nuestro proyecto es porque se sabe escuchado y valorado. AdnDeMarca acompaña en este proceso a las empresas. La empresa que enamora a su equipo, consigue que éste trabaje para enamorar a su cliente,  los beneficios económicos lo reflejan y el riesgo psico-social disminuye.

¿Cómo se te planteó la idea de este proyecto?

Trabajar enfocada a un  propósito relevante para mí era mi meta. Cuando emprendemos un proyecto que a su vez contempla también la contribución para el otro y para la sociedad es una misión muy potente.

Se trata de un proyecto donde todos ganamos: la empresa gana en beneficios (reducción de bajas, facilidad de atracción de talento, mejora de la imagen corporativa, mejora en la comunicación y  disminución de conflictos laborales, entre otros), las personas ganan en bienestar (ir a trabajar sintiéndose parte relevante en la compañía es un éxito emocional que nos afecta en el trabajo y fuera de él) y la sociedad en general se ve también beneficiada por acciones de responsabilidad social corporativa.

Carola. ¿Podrías especificarnos qué es aquello que podemos hacer, empresas y personas, para mejorar el compromiso mutuo?

La primera etapa: Conocernos. Parece una obviedad pero me encuentro con personas que llevan años trabajando en una empresa que no saben decir qué valores o qué propósito tiene su compañía. Al revés también existe este problema: ¿cuántos CEO o managers de equipo se interesan por todo aquello que le ocurre a su equipo humano?

Las personas necesitamos conocer el propósito de la empresa, su misión y sus valores y es fundamental que estén alienados con  nuestro propio propósito, o al menos que ambos no vayan en dirección opuesta. De lo contrario, no podemos trabajar de manera comprometida.

La segunda etapa: Las personas necesitamos cada vez más sentirnos orgullosos de la empresa en la que trabajamos. Solamente de ese modo vamos a adoptar el compromiso por nuestra parte. El sueldo es importante pero superado un nivel aceptable, no es la premisa más relevante. Trabajar aspectos como la autonomía laboral, el reconocimiento a nuestra labor, nuestro desgaste emocional y la situación en la que se encuentra la comunicación interna son indispensables.

En este sentido, la empresa debe tomar consciencia del entorno laboral en el que nos encontramos. La digitalización y el entorno VICA (volátil, incierto, cambiante y ambiguo) hacen que la comunicación y la imagen corporativa de la empresa dependa también, y cada vez más, de la opinión y comentarios que nuestra propia gente realice de nosotros.

Los estudios dicen que es mucho más creíble la información sobre una empresa cuando el emisor es un trabajador, que desde la misma organización. Entonces, ¿Porque no aprovechar la ocasión? Enamoremos a nuestro equipo: todos vamos a ganar y nuestra comunicación corporativa también.

Para ayudar a que nuestro equipo genere información relevante podemos ayudarlos a trabajar su marca personal. Vamos a hacerlo de una manera ordenada y gestionando qué se dice y cómo se dice sobre nosotros. dado que no podremos evitar que se hable de nosotros, vamos pues a ponerlo de nuestra parte. Formemos a nuestro equipo para que sepa generar networking, nuevas oportunidades comerciales y así también tener a un equipo de embajadores de marca interno con un alto índice de credibilidad.

Para nuestro colaborador, trabajar su marca personal es también una oportunidad pues al generar oportunidades de negocio su resultado profesional se ve beneficiado.

 

Uno de los objetivos que llevan a una empresa u organización a potenciar la mejora de la experiencia del empleado es mejorar el compromiso con la empresa, ¿verdad? ¿Puede mejorar esto los factores de “riesgo psico-social” de la organización?

El 67% de los empleados se sienten muy a menudo agotados tanto física como psicólogicamente en el trabajo (Gallup). Esto conlleva una alta tasa de absentismo laboral. Cuidar la experiencia del empleado y la comunicación reduce de manera importante la generación de rumores, el estrés, mejora la relación entre las personas,  y por lo tanto de malentendidos entre el equipo y la dirección.

La transparencia en la comunicación genera confianza, y la confianza conlleva un estatus de serenidad. Las personas se sienten cómodas ante las nuevas situaciones porque saben que se mueven en un entorno seguro y predecible.

Una organización que se centra en generar buenas prácticas internas como la motivación, la formación y reconocimiento de sus profesionales está realizando una buena prevención de riesgos psico-sociales.

¿El hecho de potenciar la marca  personal y la visibilidad pública de un empleado puede conllevar riesgo de pérdida de talento para la empresa?

Todo lo contrario. En todo caso sería al revés: no dejar brillar a nuestro equipo humano es comprar muchos boletos para que se nos vaya el talento. Los profesionales demandan transparencia y confianza. Si se les niega lo buscarán en alguna otra empresa donde puedan crecer y aportar.

Si generamos un espacio de confianza donde todos puedan crecer profesionalmente será una apuesta ganadora, y nuestro talento no necesitará ir a la competencia.

De todos modos hay que tener en cuenta que el talento puede irse por diferentes causas. Lo importante es que nunca lo haga por querer huir de nosotros por no encontrar en nuestra empresa algo que le estemos negando. Recordemos que las personas pueden irse y si guardan buen recuerdo de nuestra organización, pueden volver o no, pero hablaran bien de nosotros. Eso contribuye a la imagen corporativa, de producto o servicio, y a nuestra marca como empresa para trabajar en ella (atracción de talento).

 

Como estamos viendo la confianza es un factor decisivo para la prevención de riesgos psico-sociales. Podrías hablarnos de otros factores que tengan también relevancia y que se vean integrados en las actuaciones que propone AdnDeMarca?

 En definitiva hablamos de todo aquello que tiene que ver con la experiencia de nuestro equipo dentro de nuestra organización. La experiencia del empleado debe ser coherente con lo que la organización quiere ser. No vale hacer una cosa de cara al exterior y hacer otra muy diferente en el día a día.

La coherencia es fundamental, de lo contrario nos estaríamos haciendo trampas al solitario. Recordemos que en la era de la redes sociales todo se sabe y la información corre a una velocidad exponencial. Ante este panorama solamente las empresas coherentes van a subsistir.

El consumidor quiere saber cada vez más cómo es y qué ocurre en la empresa donde se produce su producto o servicio y como se trata a las personas. Esa información es crucial para su elección entre uno u otro producto o servicio.

Estamos en la era de “tripadvisor” donde los consumidores preguntan a iguales sobre qué servicio es mejor o peor. ¡Aprovechemos a nuestras personas para que sean referentes de nuestras buenas prácticas!

De igual manera ocurre con el talento. Un profesional que pueda escoger donde trabajar por tener unas aptitudes determinadas, tiene acceso a mucha información sobre la empresa contratante mucho antes incluso de acudir a una primera entrevista de selección.

Cuando una empresa se preocupa por sus personas se preocupa por su formación y desarrollo, por su motivación, por mejorar la comunicación y sobretodo por escuchar a las personas, entender sus necesidades y trabajar cada día para mejorar la experiencia de la jornada laboral.

¿Qué consejo darías a una empresa que quisiera empezar a trabajar en esa línea?

 Que fuera honesta consigo misma. Que valorara si lo que quiere llevar a cabo es una acción basada en una motivación de mejora real, o de mejora cosmética únicamente. En el último caso le aconsejara que se lo pensara dos veces pues la confianza con nuestro equipo no puede estar en juego y lo peor que le puede pasar a una organización es perderla.

En el caso de hablar con una empresa que quiera de verdad conocer cómo está su equipo, cómo comparte sus valores y propósito y caminar por el camino de la mejora, que no se lo pensara dos veces y que se pusiera manos a la obra. No hay tiempo que perder. El talento es escaso, la confianza de nuestras personas y clientes es importante y si no lo hacemos nosotros, lo hará la competencia.

Todo acaba pasando por la confianza mutua: el colaborador confía en la empresa y por ende se compromete con ella y así se convierte en altavoz de la misma, y viceversa, la empresa deposita la confianza en la persona y facilita la gestión de su visibilidad hacia el exterior.